Dijo André Malraux que "todo hombre se parece a su dolor"
Era francés...los escritores franceses tienen el curioso don de parecer apasionados, cuando en realidad son fríos y meticulosos.
El único que se libra es Dumas...y porque creó a El Conde de Montecristo, que si no, ni él.
El caso es que cuando tropecé con esta frase, me hizo pensar.
¿Nos parecemos a nuestro dolor?
Quiero decir, cada uno se enfrenta a su vida (y por tanto, a los dolores de la misma) de una forma distinta. Poniendo en práctica las lecciones anteriores, haciéndose más fuerte o más negativo.
Nunca menosprecéis el dolor de los demás por ser intenso o por no serlo. Que sea de una forma u otra, no significa que no lo sienta.
No menosprecéis una sonrisa, cuando sepáis que esa persona tiene el corazón hecho pedazos...porque posiblemente sonríe por vosotros.
Para conocer a alguien, para amarle... aceptad ese dolor que no comprendéis.
Porque tal vez nos parezcamos a nuestro dolor, pero compartirlo puedo volverlo alegría...